Jornada de la Infancia y Adolescencia Misionera - JORIAM

QUÉ ES LA JORNADA DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA MISIONERA (JORIAM).

La Obra Pontificia de la Santa Infancia organiza cada año una Jornada, durante la cual atrae la atención de los niños hacia las necesidades espirituales y materiales de los más pequeños de todo el mundo. Los niños son animados a ofrecer a los otros niños del mundo su ayuda en forma de oración, de sacrificios, de donativos, estimulándoles a descubrir en ellos el rostro mismo de Jesús. Al llamar su atención sobre las necesidades de los niños pobres de bienes materiales, no se debe dejar de poner de manifiesto la riqueza de sus valores espirituales. Abriéndose unos a otros, los niños aprenden a conocerse y a quererse como hermanos y de este modo se enriquecen mutuamente. (Estatutos de las OMP #15).

OBJETIVO PRINCIPAL

El objetivo principal de las Jornadas de la Infancia y Adolescencia Misionera, es promover en los niños, niñas y adolescentes una corriente de solidaridad con los niños más necesitados del mundo. Hoy la Infancia Misionera sigue manteniendo este compromiso con los niños más pobres del planeta. Con el dinero que los mismos niños ofrecen se sostiene el Fondo Universal de Solidaridad. Con los subsidios que se entregan a las iglesias más marginadas se intenta responder a tres necesidades de los niños y niñas:

  • Protección física y moral
  • Enseñanza escolar
  • Educación en la fe
  • Las ofrendas de los niños de todos los países contribuyen a formar un fondo de solidaridad que tiene por fin ayudar a las obras y a las instituciones de los niños más pobres” (Estatuto 18).

JORIAM 2018: "RECIBIRÁN LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO" (Hc 1, 8)

La Jornada Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera en este año 2019, a celebrarse el domingo 27 de enero,  tiene una especial importancia para nosotros ya que celebramos el LV Aniversario de la Infancia Misionera y el mes misionero extraordinario

Este año se nos invita abrir nuestro corazón a los dones recibidos con el Sacramento del Bautismo que nos capacita, anima e invita a la misión, sabiendo que la misión es una pasión por Jesús que nos hace discípulos pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo que nos convierte en misioneros (EG 268); es un itinerario que integra toda la vida tanto de la persona como de la comunidad eclesial. El mandato de Jesús «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» comienza, para cada cristiano, el día del Bautismo. Conscientes de que el Señor estará  con nosotros todos los días hasta el final de los tiempos (Mt. 28, 20)